Miradores, . . IV

“Las lágrimas me subían a los ojos, y no eran lágrimas de pesar ni de alegría, eran de plenitud de vida silenciosa y oculta por estar en Granada”. . . .Miguel de Unamuno

Leer más…
Enviadme un correo electrónico cuando las personas hayan dejado sus comentarios –

¡Tienes que ser miembro de Escribir con la luz para agregar comentarios!

Join Escribir con la luz

Comentarios

This reply was deleted.