Copia de Nisal y nisos, a tope

¡Ay moldeadores...Me habéis pillado.La historia de la nisal, es simple, pero, eso sí, natural.Como todos los árboles del paraíso, flore pródigamente. Y después, el fruto pasa por cuatro o cinco periodos de curiosa observación: Tras la abundante flora, comienza a descollar un fruto blanquecino, que,a al ir creciendo, se va tornando (como veis en al imagen) alargado (que no redondo) y verde claro...después adquiere, a la vez que crece, en amarillento, ya casi como para meterle el diente (pero no lo hagan, porque su saber es imposible).
Bien, después el fruto va coloreándose, tirando a rojo y ,al crecer, que tampoco es tanto, se va convirtiendo en rojiamarillo, ya tentador bocado, pero todavía no está comestible.hay que esperar y ver como del rojiamarillo se convierte en rojo oscuro, ya el fruto redondeado, pero todavía no está para comer; sigue agrio.Y dirán ustedes: Entonces ¿cuándo está para comer ? Pues pronto. Cuando el niso se vaya ennegreciendo u oscureciendo. Y,además, sobre él haya una capa como de película,que se limpia con los dedos fácilmente, ¿Y ya está para comer? Pues sí, pero, aunque hay quien coma la piel y todo, menda, o sea, servidor de ustedes, prefiere pelar la piel del fruto, consumir la pulpa, que es jugosa y dulce, pues la piel estando el fruto tal y como les refiero,siempre tiene un regusto amar o ácido.. Así que, como pasa con tantas cosas, hay que pelar el fruto antes de comerlo.
Hay más historia, sin embargo.Los pájaros que no me dejan nada en pie, a este árbol, nisal, ciruelo o como se llame, ni lo tocan. O sea, que hay historia para rato.
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